Mi gran pastor
Mi gran Pastor
¿Qué es lo primero que viene a tu mente con este título?
Para ser honesta, recuerdo cuando era niña en mi casa había una biblia en la sala abierta en el Salmo 23. También viene a mi memoria, los servicios funerales de algunos familiares en los cuales se ha destacado la misma lectura.
Esta semana he estado estudiando de cerca este Salmo y puedo recordar una experiencia maravillosa. En una ocasión fui de vacaciones a Alemania, y muy temprano en la mañana íbamos a un viaje turístico. Pasamos varias horas de viaje, admirando la naturaleza y de repente el camión se detuvo y no sabía la razón. Al mirar por la ventanilla vi una escena espectacular la cual se quedará grabada, por el resto de mi vida.
Había un pastor de ovejas, un hombre joven, con un cayado, deteniendo el tráfico, porque necesitaba que su rebaño de ovejas cruzara a un hermoso valle de pastos verdes que había del otro lado. Removió la cerca que había en la orilla y comenzó a hablarles y a silbar a sus ovejas y con su cayado en mano les indicaba el camino. Para serte honesta el rebaño de ovejas era bastante grande y pude identificar ovejas adultas y otras muy jovencitas. Lo vi esperar por una oveja que tenia problemas para caminar, él la tomó en sus brazos, la besó y comenzó a hablarle.
Interesantemente, las ovejas cruzaron, pero no se movieron de lugar hasta que el pastor llegó a donde ellas estaban y se posicionó delante de la manada. Ahí, levantó su cayado y les hizo una señal indicándoles que podían continuar su marcha. Escuché los silbidos del pastor y a lo lejos pude ver a las ovejas caminando y otras corriendo para mantenerse unidas. Luego de esa gran experiencia pude comprender verdaderamente como es mi gran pastor.
Salmo 23: 1 “Jehová es mi pastor; nada me faltará”.
Tu y yo tenemos un gran pastor que cuida de nosotros. Que nos guía y nos lleva hacia pastos verdes. Él espera con mucha paciencia, para que nos extraviemos en el camino. Nos cuida y nos protege en tiempos de adversidad y vela por nosotros. Si somos lastimados o heridos, nos toma en sus brazos y nos lleva a su regazo. Cuando peremos el camino, deja a su manada en un lugar seguro y va en busca de nosotros. En momentos de ansiedad o de tristeza con su gran amor nos consuela y nos imparte aliento.
Hoy te invito a que puedas ver este Salmo de una forma diferente, teniendo la seguridad que tienes un pastor que en todo tiempo cuida de ti y te provee lo que necesitas.