Eres Libre

Hay muchas personas presas las cuales están privados de su libertad física. Pero hay otro tipo de personas las cuales están confinadas de la mente, emociones y del corazón. Hoy quiero compartir la historia de una mujer la cual estaba encorvada o jorobada. Puedes leer su historia en Lucas 13:10-13.

10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; 11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. 13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.

Esta mujer llevaba 18 años encorvada y de ninguna manera se podia enderezar. ¿Te imaginas lo difícil que debió haber sido para esta mujer? Al estar encorvada, cabizbaja y triste, solo podía mirar hacia el piso, los pies y las sandalias polvorientas de las personas. Era imposible el poder mirar a las personas a la cara, debido a su condición física. Estoy segura que esta posición le causaba muchísimo dolor tanto físico como emocional. El dolor físico lo podemos entender fácilmente. Emocionalmente, creo que sentía la vergüenza al ser diferente a los demás, el rechazo, la burla de muchos y la frustración de llevar así tantos años sin haber encontrado una solución.

Pero un día fué a la sinagoga y vio a Jesús enseñando y algo sucedió repentinamente. Jesus la vio, la llamó y le dijo: Mujer Eres libre de tu enfermedad. Inmediatamente ella se enderezó y comenzó a glorificar a Dios. Ese fue un dia de buenas noticias, que dia tan maravilloso! Esta historia nos muestra que cuando Jesús nos mira y nos llama hay algo que tiene que suceder. Hay un antes y un después, nuestra vida no puede ser igual luego de una intervención divina.

Hay jorobas emocionales las cuales nos hacen bajar la cabeza y llenarnos de tristeza. Puede ser que tu hoy, sea el resultado de una mala decisión que tomaste en el pasado, la vergüenza por una condición física, una enfermedad incurable, el rechazo de alguna persona significativa la cual te rompió el corazón o el abandono de alguno de tus hijos o de tu pareja.

Si estás leyendo este escrito, quiero decirte que no ha sido casualidad, porque hoy es un dia de buenas noticias. Jesús toca a la puerta de tu corazón para impartir la libertad que necesitas. Solo El puede cambiar tu tristeza en alegría y tu lamento en danza. Para El no hay imposibles.

Toma un momento para meditar, invita a Jesús a entrar a tu corazón y a perdonar tus pecados. Reconócelo como salvador de tu vida.

Oración:

Dios, sana los corazones heridos, las emociones lastimadas, quita la vergüenza y la tristeza. Imparte esa paz que solo tu sabes dar. Imparte el abrazo que tanto necesita en este momento. Abre la puerta de la carcel de su mente y de su corazón, restaura sus emociones y cambia su vida para siempre. Hoy Jesus a ti te dice: Eres Libre!


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